domingo, 26 de abril de 2009

Cuatro verdades del deporte actual...


Por segundo fin de semana consecutivo, cuando mi madre se disponía a ver la película de la primera, se ha tenido que resignar al ver que otra vez la película (que se ha convertido en un miembro más de la familia) ha sido cancelada.

La razón: otra final jugada por Nadal, ese gran desconocido hace tres años y que ahora nos encontramos hasta en nuestro coche KIA. Mi madre piensa: Nadal, si todos sabemos que vas a ganar, no te importa retrasar el partido dos horitas. Pero él nada.

Nos guste o no, en un país cuyo deporte por excelencia han sido los toros durante más de 80 años, ver a unos niños de papá (salvo dos excepciones contadas) no es algo que interese demasiado a mucha gente. Yo también "peloteo" cada día por salir adelante levantándome a las 7 y media de la mañana cual honrado obrero, para sacarme el graduado escolar con unas notazas que generan más envidias que alegrías. Sigo esperando que el mundo intelectual quede algún día más valorado que el deporte, porque cuando aparecen las lesiones, son los médicos los que actúan, cuando quieren una casa son los obreros, arquitectos y demás familia los que la construyen, cuando están enfermos los farmacéuticos les proporcionan consejo y medicinas... y así hasta elaborar una lista infinita para hacer ver al mundo que está muy bien elogiar al deportista, pero también al Nobel de Literatura o de Medicina al que nadie reconoce si se escucha su nombre pero al que tantos deben la vida o la cultura. Pero igual que hablo de cultura, puedo hablar de la falta de reconocimiento a las Amas de Casa que hacen una labor mucho más importante que golpear a una pelota, para ellas pido que la promesa de un sueldo se materialice pronto.

Además tenis, pádel, motociclismo... no dejan de ser deportes menores cuya afición mucho tiene que aprender del deporte rey: el fútbol, y más concretamente de la mejor de las aficiones del mundo: la del Atleti. Todos tenemos un "sufridor" amigo en nuestra vida, y por el sentimiento que demuestran, cada triunfo, seamos o no de ese equipo, es una alegría personal. No conozco a nadie que no duerma si Nadal pierde un partido, pero ¡Ay si pierde el Atleti!, entonces el mundo se viene abajo y no se puede pegar ojo. Dejémonos de frivolidades, cada deporte en su sitio y la 2 en todos (por que no he visto nunca que retransmitan un partido de volley por la 1, ¿por qué el tenis sí?) . Este blog está dedicado a un colchonero, a petición suya y de mi padre.

5 comentarios:

  1. la entrada en si es una contradicción,1º denuncias la marginación de los intelectuales,y luego la ensalzas con el fútbol y los demás deportes....vamos,q no lo entiendo,eso si esta todo muy bien escrito y redactado.

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  2. perdonaaaa! pero el fútbol está lleno de intelectuales, denuncio la fribolidad del deporte espectáculo, no del deporte que se siente en el corazón. Rechazo a los futbolistas millonarios, a la hipocresia de las ayudas a los africanos irrisorias, alos directivos que se aprovechan, a todo el deporte negocio en general, pero eso es algo que no tiene nada que ver con los respetables sentimientos de la afición.Intenta ver más allá de lo escrito. He dicho.

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  3. que provocan risa ante la comparación aportación- sueldo

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